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domingo, 10 de agosto de 2008

LA LEYENDA DE SAVITRI

Tercera entrega.
...

Después de dos horas de caminar por los bosques, Savitri y Ramana llegaron a la bifurcacion en el sendero.

-Si marchamos por este camino llegaríamos al castillo de Yama ¿Sabias que el Señor de la Muerte vive cerca?-pregunto Ramana.

Savitri se estremeció.

-Estoy contenta de no haberlo sabido.

-¿De verdad?-Ramana pareció estar realmente sorprendido-Me encontré con el castillo un día, cuando estaba vagando por el bosque. Tenia la curiosidad de encontrarme cara a cara con la Muerte.

Savitri sintió temor tan solo de recordar algo que detestaba tanto.Ramana la tomo de la mano.

-Ven, puedo contarte esto mientras caminamos-apretó su mano y Savitri se sintió mas calmada, como si la fuerza de Ramana la inundara.

-Yo supe inmediatamente que me había tropezado con el hogar de Yama-continuo Ramana- porque los cráneos estaban colocados sobre las picas alrededor de la verja. De manera que me senté y espere a que mi anfitrión apareciera. Al día siguiente Yama regreso a casa. Cuando me vio se puso muy inquieto. "Te he hecho esperar afuera de mi casa por tres días completos", dijo. "Ni siquiera la Muerte puede violar el sagrado juramento de la hospitalidad. Por ello te concedo tres deseos, uno por cada día".

"Eso me satisface", le respondí, " porque hace mucho que deseo obtener tu conocimiento, el mas sabio de los seres de la creación".

Yama se inclino majestuoso. "Mi primer deseo ", le dije, "es conocer el camino de regreso a mi casa: No soy un tonto y no tengo deseos de permanecer contigo para siempre":

Yama sonrio y señalo hacia el Este. "Encontraras el camino de regreso al mundo de los vivos si te marchas por ese camino, hacia donde despunta el Sol. "Mi segundo deseo", dije,"es saber si alguna vez has sentido amor".

Yama no pareció tan complacido entonces, pero respondió con reticencia. "El papel del amor es crear; mi papel es destruir. Por lo tanto no tengo necesidad de amor". Al escuchar eso sentí lastima por Yama, pero el me miro con orgullo, desalentando cualquier intento de mostrar compasión. El dijo: "Apresurate ahora y pide tu tercer deseo".

Le dije: "Los grandes sabios afirman que el alma sobrevive después de la muerte. ¿Es verdad?" Una nube oscura cubrió el semblante de Yama. Balbuceo furioso, pero no tuvo mas remedio que responderme. "Te diré la verdad", afirmo. "Existen dos caminos e la vida: el de la sabiduría y el de la ignorancia. El camino de la sabiduría consiste en conocer el YO. El camino de la ignorancia consiste en perseguir el placer. Dado que nace de los sentidos, el placer es temporal, y todo aquello que es temporal cae bajo el dominio de la muerte. De esta manera, el ignorante cae en mis garras. Pero el YO es la luz de la inmortalidad. Brilla eternamente. Pocos son lo suficietemente sabios para ver esa luz, incluso a pesar de que esta en ellos mismos y en ninguna otra parte. El Yo no es otra cosa que la luz de tu alma.Ahora marchate. Satisfacera a Yama nunca ver tu rostro nuevamente." Y se alejo para alimentar su ira.

Savitri quedo fascinada con esta historia, pero estaba perpleja.

-¿Como es posible que no encontremos el alma si es la luz que brilla en nuestro interior?

Ramana se detuvo y miro a su alrededor. Advirtió que había un charco de agua de lluvia en el sendero y condujo a Savitri hacia el.

-Ves el reflejo del sol en el charco?

Savitri asintió con la cabeza.

-Si, lo veo.

-Entonces mira.

Ramana piso el agua, agitando el lodo y descomponiendo la suave superficie del agua.

-¿Todavía puedes ver el reflejo del sol?

Savitri admitió que no le era posible.

-Esta es la razón por la que la gente no puede encontrar el alma- dijo Ramana-.Esta enlodada en la constante actividad y confusión de la mente. Cuando destruí el reflejo del Sol en el agua, no apague al Sol. El es eterno ya nada puedo hacer para apagarlo. Ahora conoces el secreto del alma, la que incluso la Muerte es incapaz de extinguir.

Savitri se puso seria y meditabunda y dijo:

-Esto es algo que deseo creer.

-Todavía estas asustada- le dijo Ramana amablemente-,pero debes aprender una cosa: no confíes en los reflejos, al menos si lo que deseas ver el la realidad.

Savitri estaba pensativa cuando continuaron caminando, mientras su mano encontraba suave cobijo, en la del monje.

...

domingo, 3 de agosto de 2008

LA LEYENDA DE SAVITRI

Segunda entrega...


Conforme escalaban la montaña, Savitri se puso cada vez mas ansiosa porque Ramana no le prestaba atención. El abandono el sendero, se interno en una barranca y se perdió de vista. Savitri se esforzó por alcanzarlo y llego al margen de un arroyo donde encontró sentado al monje. El saco su flauta de carrizo que llevaba atada a su capa azafranada, y comenzo a tocar.

-Mi música no te hace sonreír- le dijo al notar la mirada ansiosa de Savitri. Ella solo podia pensar en el Señor de la Muerte, que la aguardaba en casa.

-Que pasaría si yo pudiera enseñarte la cura contra la muerte?-le pregunto Ramana a Savitri. Ella estaba perpleja.

-Estoy segura de que todos morimos.

-Entonces crees en los rumores. Que pasaría si te dijera que nunca has sido feliz? Me creerías?

-Desde luego que no. Yo era feliz esta mañana, antes de que todos estos problemas empezaran- dijo Savitri. Ramana asintió con la cabeza.

-Todos recordamos cuando eramos felices, y nadie puede convencernos de que ese conocimiento es falso. Así que dejame formular otra pregunta: puedes recordar no estar viva?

-No- dijo Savitri, dudosa.

-Intentalo una vez mas. Recuerda cuando eras muy, muy pequeña. Trata tanto como te sea posible recordar NO estar viva. Eso es muy importante Savitri.

-Muy bien.

Savitri lo intento, pero no tenia recuerdos de no estar viva.

-Quizá no puedas recordar no estar viva porque siempre lo has estado- dijo Ramana. El monje señalo hacia una langosta que se aferraba a una rama libre su cabeza-Si ves a una langosta emerger de la tierra después de dormir 7 años, acaso significa eso que estaba muerta antes?

Savitri negó con la cabeza.

-Sin embargo, la única razón por la que crees que naciste es que tus padres te vieron salir del vientre de tu madre. Ellos creyeron presenciar en momento en que tu comenzaste a existir, así que difundieron el rumor de que habías nacido.

Savitri estaba asombrada ante esta forma de pensar. Ramana se volvió insistente.

Mira este arroyo. Todo lo que puedes ver es un pequeño tramo pero, podrías decir que sabes donde comienza y donde termina? Prestame atencion, Savitri. Tu aceptas la muerte porque aceptas el nacimiento. Ambos deben complementarse. Olvida esos rumores de que naciste alguna vez. Esa es la única cura contra la muerte.

Ramana se puso de pie y guardo su flauta bajo su capa. Estaba listo para marcharse.

-Me crees?

-Quiero ceerte, pero todavía tengo miedo- admitió Savitri.

-Entonces continuaremos.

Ramana comenzo a alejarse y Savitri lo siguió, tratando de entender lo que le había dicho. Le parecía irrefutable que si ella nunca había nacido, nunca podría morir. Era verdad?

Ramana interrumpió sus pensamientos:

-No podemos basar la realidad en aquello que no recordamos, solo en aquello que podemos recordar. Todos recordamos ser; nadie recuerda no ser.

Después de un momento, ella toco gentilmente su brazo.

-Toca un poco de música para mi, por favor. Deseo recordar haber sido feliz.

...

sábado, 2 de agosto de 2008

LA LEYENDA DE SAVITRI


Es bastante larga... y va a venir en capitulos... como cuando era chica y los libros salian en fasciculos... a lo mejor... resulta mas interesante de lo que ya es!!!

Hace mucho tiempo, en los densos bosques que alguna vez rodearon la ciudad de Benares, habia mucho trabajo para los leñadores. Uno de ellos era el bien parecido Satyavan, quien era el mas guapo por tener tanto amor por su esposa, Savitri. Frecuentemente a Satyavan le resultaba dificil abandonar su choza por las mañanas para ir a trabajar en los bosques.
Un dia, Savitri permanecia adormilada en su cama contemplando su felicidad que parecia completa. De pronto, noto que alguien estaba sentado de piernas cruzadas en el pequeño y polvoroso claro que se encontraba frente a su casa. Penso que se trataba de un monje vagabundo. Savitri puso algo de arroz y vegetales en un tazon y salio presurosa a ofrecerlo al hombre santo, dado que la hospitalidad es un deber sagrado.
-No necesito comida-dijo el extraño, alejando el tazon que Savitri puso frente a el en el suelo-Esperare aqui.
Savitri regreso a su casa horrorizada porque repentinamente se dio cuenta de quien era su huesped. No se trataba de un monje vagabundo, sino de la misma Muerte, a quien se conoce en la India como el Señor YAMA.
-A quien esperas?- pregunto con voz temblorosa.
- Espero a un hombre llamado Satyavan- dijo amablemente el Señor de la Muerte. Estaba acostumbrado a tener autoridad absoluta sobre los mortales, y se dirigia a ellos de manera sencilla, con tan solo un atisbo de arrogancia.
-Satyavan!-exclamo Savitri. Apenas pudo evitar desmayarse cuando escucho el nombre de su marido-Pero si el es fuerte y saludable, nos amamos tiernamente. Porque ha de morir?
Yama se encogio de hombros.
-Todo sera como sera-dijo indiferente.
-Pero si te importa tan poco-añadio Savitri, recobrando el sentido de ingenio-entonces, porque no llevarte a otra persona? Hay gente enferma y malvada que implora su liberacion por la muerte. Visitalos y deja mi casa en paz.
-Esperare aqui- repitio Yama sin conmoverse por las suplicas y lagrimas que manaban de los ojos de Savitri. Ella pudo ver en el rostro de Yama un mundo que carece de nombre y piedad.
La joven esposa se precipito al interior de su casa. Caminaba de un lado a otro, sabiendo que su esposo regresaria a casa para encontrar su perdicion. Los tigres temian el golpe del hacha del valiente Satyavan, pero alli se encontraba un enemigo que ningun filo podia herir. En ese momento Savitri concibio una idea, fruto de la desesperacion. Se echo una capa sobre los hombros y se interno coorriendo en los bosques.
Savitri habia escuchado que exixtia un lugar sagrado en la montaña, un espacio de tierra tan grande como una cueva, formado por las raices de un enorme arbol banyan. Un famoso santo vivia alli. Savitri le imploraria que la ayudara. Sin embargo, ella no conocia el camino, y pronto se encontro siguiendo los senderos y el curso de los barrancos. El miedo la empujo tan lejos como le permitieron el aliento y la fuerza, y Savitri vago montaña arriba, cada vez mas cansada. Se quedo dormida en el suelo por algun tiempo, sin saber cuanto.
Cuando un rayo de luz la hizo abrir los ojos, Savitri se encontro al pie de un enorme arbol banyan. Trato de ver a traves del hueco cavernoso entre las raices y miro el interior con ansiedad. Antes de que pudiera reunir valor para entrar, una voz proveniente del interior le dijo ¡Marchate!. La voz fua tan alta y repentina que la sobresalto.
-No puedo marcharme-respondio Savitri, con voz temblorosa. Savitri expuso su peticion desesperada, pero una voz en la oscuridad pregunto:
-Por que has de ser diferente tu a los demas? La muerte nos persigue de cerca desde la cuna hasta el sepulcro.
Las lagrimas escurrian de los ojos de Savitri.
-Si eres mas sabio que la gente ordinaria, debes tener algo para mi.
La voz le dijo:
-Deseas negociar con la muerte? Todos los que lo han intentado han fracasado.
Savitri se puso de pie con mas dignidad.
-Entonces permite que Yama me lleve en vez de llevar a mi marido. Lo que todos dicen es verdadero. La muerte es absoluta. Mi unica esperanza es que me mate y perdone a alguien que no merece morir.
La voz fue mas amable en esta ocasion.
-Calmate-le dijo-Hay una manera.
Savitri escucho un murmullo en la oscuridad y entonces el santo salio de su cueva. tenia un cuerpo delgado de asceta, envuelto en un taparrabo de seda, con un chal de seda que le cubria los hombros. El santo tenia un aspecto sorprendentemente joven. Le dijo a Savitri que su nombre era Ramana.
-Conoces alguna manera de derrotar a la muerte? Dime...-le imploro Savitri.
El monje Ramana entrecerro los ojos ante la luz del sol, ignorandola por un momento. Tenia una mirada que Savitri no podia descifrar. A continuacion, se inclino para recoger una flauta de carrizo gastada por el tiempo que se encontraba en el suelo.
-Ven- le dijo-Quiza puedas aprender. No puedo prometerlo, pero es evidente que estas lo suficientemente desesperada.
Como si se hubiese olvidado de ella, Ramana empezo a tocar la flauta y se dirigio a un sendero cercano. Savitri se detuvo alli por un momento confundida y consternada, pero conforme las notas musicales de la flauta se perdian en el bosque, no le quedo mas remedio que correr para alcanzarlo.
...

sábado, 26 de julio de 2008

Un cuento Hindu

Tal vez pueda parecer muy largo... pero vale la pena llegar al final.







Cuento popular de la India.

Hace más de mil años, en el Valle del Río Brahmanputra, vivían seis hombre ciegos que pasaban las horas compitiendo entre ellos para ver quién era de todos el más sabio.
Para demostrar su sabiduría, los sabios explicaban las historias más fantásticas que se les ocurrían y luego decidían de entre ellos quién era el más imaginativo.
Así pues, cada tarde se reunían alrededor de una mesa y mientras el sol se ponía discretamente tras las montañas, y el olor de los espléndidos manjares que les iban a ser servidos empezaba a colarse por debajo de la puerta de la cocina, el primero de los sabios adoptaba una actitud severa y empezaba a relatar la historia que según él, había vivido aquel día. Mientras, los demás le escuchaban entre incrédulos y fascinados, intentando imaginar las escenas que éste les describía con gran detalle.
La historia trataba del modo en que, viéndose libre de ocupaciones aquella mañana, el sabio había decidido salir a dar una paseo por el bosque cercano a la casa, y deleitarse con el cantar de las aves que alegres, silbaban sus delicadas melodías. El sabio contó que, de pronto, en medio de una gran sorpresa, se le había aparecido el Dios Krishna, que sumándose al cantar de los pájaros, tocaba con maestría una bellísima melodía con su flauta. Krishna al recibir los elogios del sabio, había decidido premiarle con la sabiduría que, según él, le situaba por encima de los demás hombres.
Cuando el primero de los sabios acabó su historia, se puso en pie el segundo de los sabios, y poniéndose la mano al pecho, anunció que hablaría del día en que había presenciado él mismo la famosa Ave de Bulbul, con el plumaje rojo que cubre su pecho. Según él, esto ocurrió cuando se hallaba oculto tras un árbol espiando a un tigre que huía despavorido ante un puerco espín malhumorado. La escena era tan cómica que el pecho del pájaro, al contemplarla, estalló de tanto reír, y la sangre había teñido las plumas de su pecho de color carmín.
Para poder estar a la altura de las anteriores historias, el tercer sabio tosía y chasqueaba la lengua como si fuera un lagarto tomando el sol, pegado a la cálida pared de barro de una cabaña. Después de inspirarse de esta forma, el sabio pudo hablar horas y horas de los tiempos de buen rey Vikra Maditya, que había salvado a su hijo de un brahman y tomado como esposa a una bonita pero humilde campesina.
Al acabar, fue el turno del cuarto sabio, después del quinto y finalmente el sexto sabio se sumergió en su relato. De este modo los seis hombres ciegos pasaban las horas más entretenidas y a la vez demostraban su ingenio e inteligencia a los demás.
Sin embargo, llegó el día en que el ambiente de calma se turbó y se volvió enfrentamiento entre los hombres, que no alcanzaban un acuerdo sobre la forma exacta de un elefante. Las posturas eran opuestas y como ninguno de ellos había podido tocarlo nunca, decidieron salir al día siguiente a la busca de un ejemplar, y de este modo poder salir de dudas.
Tan pronto como los primeros pájaros insinuaron su canto, con el sol aún a medio levantarse, los seis ciegos tomaron al joven Dookiram como guía, y puestos en fila con las manos a los hombros de quien les precedía, emprendieron la marcha enfilando la senda que se adentraba en la selva más profunda. No habían andado mucho cuando de pronto, al adentrarse en un claro luminoso, vieron a un gran elefante tumbado sobre su costado apaciblemente. Mientras se acercaban el elefante se incorporó, pero enseguida perdió interés y se preparó para degustar su desayuno de frutas que ya había preparado.
Los seis sabios ciegos estaban llenos de alegría, y se felicitaban unos a otros por su suerte. Finalmente podrían resolver el dilema y decidir cuál era la verdadera forma del animal.
El primero de todos, el más decidido, se abalanzó sobre el elefante preso de una gran ilusión por tocarlo. Sin embargo, las prisas hicieron que su pie tropezara con una rama en el suelo y chocara de frente con el costado del animal.
-¡Oh, hermanos míos! –exclamó- yo os digo que el elefante es exactamente como una pared de barro secada al sol.
Llegó el turno del segundo de los ciegos, que avanzó con más precaución, con las manos extendidas ante él, para no asustarlo. En esta posición en seguida tocó dos objetos muy largos y puntiagudos, que se curvaban por encima de su cabeza. Eran los colmillos del elefante.
-¡Oh, hermanos míos! ¡Yo os digo que la forma de este animal es exactamente como la de una lanza…sin duda, ésta es!
El resto de los sabios no podían evitar burlarse en voz baja, ya que ninguno se acababa de creer los que los otros decían. El tercer ciego empezó a acercarse al elefante por delante, para tocarlo cuidadosamente. El animal ya algo curioso, se giró hacía él y le envolvió la cintura con su trompa. El ciego agarró la trompa del animal y la resiguió de arriba a abajo notando su forma alargada y estrecha, y cómo se movía a voluntad.
-Escuchad queridos hermanos, este elefante es más bien como…como una larga serpiente.
Los demás sabios disentían en silencio, ya que en nada se parecía a la forma que ellos habían podido tocar. Era el turno del cuarto sabio, que se acercó por detrás y recibió un suave golpe con la cola del animal, que se movía para asustar a los insectos que le molestaban. El sabio prendió la cola y la resiguió de arriba abajo con las manos, notando cada una de las arrugas y los pelos que la cubrían. El sabio no tuvo dudas y exclamó:
-¡Ya lo tengo! – dijo el sabio lleno de alegría- Yo os diré cual es la verdadera forma del elefante. Sin duda es igual a una vieja cuerda.
El quinto de los sabios tomó el relevo y se acercó al elefante pendiente de oír cualquiera de sus movimientos. Al alzar su mano para buscarlo, sus dedos resiguieron la oreja del animal y dándose la vuelta, el quinto sabio gritó a los demás:
-Ninguno de vosotros ha acertado en su forma. El elefante es más bien como un gran abanico plano – y cedió su turno al último de los sabios para que lo comprobara por sí mismo.
El sexto sabio era el más viejo de todos, y cuando se encaminó hacia el animal, lo hizo con lentitud, apoyando el peso de su cuerpo sobre un viejo bastón de madera. De tan doblado que estaba por la edad, el sexto ciego pasó por debajo de la barriga del elefante y al buscarlo, agarró con fuerza su gruesa pata.
-¡Hermanos! Lo estoy tocando ahora mismo y os aseguro que el elefante tiene la misma forma que el tronco de una gran palmera.
Ahora todos habían experimentado por ellos mismos cuál era la forma verdadera del elefante, y creían que los demás estaban equivocados. Satisfecha así su curiosidad, volvieron a darse las manos y tomaron otra vez la senda que les conducía a su casa.
Otra vez sentados bajo la palmera que les ofrecía sombra y les refrescaba con sus frutos, retomaron la discusión sobre la verdadera forma del elefante, seguros de que lo que habían experimentado por ellos mismos era la verdadera forma del elefante.
Seguramente todos los sabios tenían parte de razón, ya que de algún modo todas las formas que habían experimentado eran ciertas, pero sin duda todos a su vez estaban equivocados respecto a la imagen real del elefante.”

sábado, 19 de julio de 2008

El Hinduismo (3)


Si, si, si... tal vez exagero... pero... sera que me quiero poner al dia??? Mas sobre hinduismo... super interesante.


Tema recurrente en la mitología hindú es la creación del mundo a través del auto-sacrificio de Dios—“sacrificio” en el sentido original de “hacer sagrado”-- y así Dios se transforma en el mundo que, al final, nuevamente se transforma en Dios. Esta actividad creadora de lo Divino se llama lila, el juego de Dios, y el mundo se considera una etapa de la obra teatral divina. El mito de lila, como la mayoría de la mitología hindú, tiene un fuerte sabor mágico. Brahman es el gran mago que se transforma en el mundo y realiza este acto con su "poder creador mágico", que es el significado original de maya en el Rig Veda. La palabra maya, uno de los términos más importantes en la filosofía hindú, ha cambiado de significado a través de los siglos. Desde “poder” o “fuerza” del divino actor o mago, se transformó en el estado psicológico de cualquier persona bajo el hechizo de la obra teatral mágica. Mientras confundamos la infinidad de formas de la divina lila con la realidad, sin percibir la unidad de brahman dentro de todas estas formas, estamos bajo el hechizo de maya.
Por lo tanto, maya, no significa que el mundo es una ilusión, como equivocadamente se dice. La ilusión meramente se encuentra en nuestro punto de vista, si pensamos que las formas y estructuras, cosas y eventos, que nos rodean son realidades de la naturaleza, en vez de darnos cuenta de que ellos son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir y categorizar. Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el territorio.

El Hinduismo (2)


Brahman, la realidad cúspide, final, se entiende como el “alma” o esencia interior de todas las cosas. Es infinita y más allá de cualquier concepto; no puede ser comprendida por el intelecto ni puede ser adecuadamente descrita con palabras: "Brahman, sin comienzo, supremo: más allá de lo que es y más allá de lo que no es"-"Incomprensible es aquella Alma Suprema, ilimitada, no nacida, no puede racionalizarse, impensable". Aun así la gente quiere hablar sobre esta realidad y los sabios hindúes con su característico gusto al mito se han imaginado Brahman como divino y hablan sobre Aquello en un lenguaje mitológico. A los diversos aspectos de lo Divino se les ha dado distintos nombres de variados Dioses venerados por los hindúes, pero las escrituras dejan muy en claro que no son más que reflejos de una única realidad última:
Esto que la gente dice, 'Venera a este Dios!, Venera a aquel Dios!' -uno tras el otro-esto es realmente la creación de él [de Brahman]! Y él mismo es todos los Dioses.
La manifestación de Brahman en el alma humana se llama Atman, la idea que Atman y Brahman, el individuo y la realidad última, son uno, es la esencia del Upanishad.
Aquel que es la más fina esencia, todo este mundo lo tiene como su alma. Esta es la realidad. Este es Atman. Aquel eres tú.

El Hinduismo


A partir de mi interes por conocer un poco quien fue Krishna ya que siempre me resulto un nombre mas que atractivo, es mas, diria que me resulta sospechosamente familiar y aun no se porque, es que empece a leer cosas sobre el Hinduismo y sus caracteristicas como religion. Por eso es que quiero empezar a compartir con ustedes algo de lo que aprendi y sigo aprendiendo.

El Hinduismo no puede ser llamado una filosofía, ni tampoco es una religión bien definida. Es, mejor dicho, un organismo socio-religioso grande y complejo, que consiste de innumerables sectas, cultos y sistemas filosóficos e incluye variados rituales, ceremonias y disciplinas espirituales, como también la veneración de numerosos dioses y diosas.
El origen espiritual del Hinduismo se encuentra en las Vedas, colección de escrituras antiguas escritas por sabios anónimos, los llamados profetas Védicos. Hay cuatro Vedas, la más antigua de ellas es el Rig Veda. Escrito en Sanscrito antiguo, el idioma sagrado de India, las Vedas se han mantenido como la más alta autoridad religiosa para muchas de las secciones del Hinduismo.
Cada una de las Vedas consiste de varias partes que fueron compuestas en diferentes períodos, probablemente entre 1500 y 500 años a.C. La parte más reciente es la llamada Upanishad que contiene la esencia del mensaje espiritual del Hinduismo. Ha guiado e inspirado a los sabios hindúes por los últimos 25 siglos de acuerdo al consejo dado en sus versos:

Tomando como un arco el gran arma del Upanishad,
Debes de colocar sobre él una flecha afilada por la meditación.
Estirarlo con un pensamiento dirigido a la esencia de Aquello
Y penetrar, amigo mío, aquel Imperecedero como el blanco
.

La base de todo el Hinduismo, es la idea de que la plétora de cosas y eventos que nos rodean no son sino diferentes manifestaciones de la misma realidad última. Esta realidad, llamada Brahman, es el concepto cohesionador que le da su carácter de unidad al Hinduismo, a pesar de la veneración de variados dioses.